miércoles, 12 de febrero de 2014





Perdida.

Buscando tan sólo encontrarte en medio de la nada, como si de un momento a otro fuese a golpear tu puerta como por arte de magia, como si las cosas se dieran así como así, tan siquiera por desearlas.

A veces me pregunto porqué divago en la trastienda de mi propio subconsciente y siento que no soy yo misma la que está pensándote o extrañándote si nunca te tuve ni jamás tendré nada que he deseado.

Siento que la vida se me escapa de las manos como arena tibia entre los dedos y nada hago por cambiarlo. Si tan sólo pudiese verte a los ojos y decirte la verdad, que es eso que nos separa y que nunca dejará que te encuentre pues quien soy para vos ya ni siquiera existe.

Perdida.

Abrumada por la soledad y el pasado vacío de mi infancia voraz que me carcome hasta los huesos y el frío de las tardes sin saberte mío hoy ni nunca, inmersa en mi opaca realidad de ser nadie ante tus ojos, nadie ante los míos y nadie para nadie.

En ocasiones siento que me es más difícil perdurar que ir viviendo esta vida descolorida y sosa, sin nada que ofrecerte y nada por buscar, sin saberme dueña de mi presente ni de mi pasado ni siquiera de ese futuro que alguna vez en medio de la locura de mis días grises imaginé con vos a mi lado.

Perdida.

Hoy todo son recuerdos bien guardados en los recovecos intrincados de mi ser, en el fondo de mis lamentaciones femeninas de mujer frustrada por serlo, de idiota que vive un mundo de fantasía aterrada de asomarse a la realidad que la golpea y la derriba a cada paso.

Una palabra, un gesto, una señal tan sólo un indicio de que aún algo me espera o la desdicha total de saberme ya inútil ante el mundo que me exige subsistir a pesar de las derrotas y los vestigios de sueños que perduran grabados en mi memoria como si de pronto algo o alguien como vos me despojara de los prejuicios y las culpas y se animase, simplemente a rescatarme.

lunes, 26 de septiembre de 2011



Mareas inconclusas de palabras eternamente perdidas en tus silencios, pútridas sensaciones que mi cuerpo no deja de emanar mojando tu piel con mi transpiración.
Estoy envuelta en el vaivén de tu vientre sobre el mío y sin embargo no puedo descubrir el pasaje a ese sitio en donde nuestras almas se funden bajo las sábanas… Cansada de esforzarme por respirar, lleno mis pulmones con el aire que exhalas sobre mi boca mientras tu voz mezcla puteadas y palabras de amor susurradas entre mis pechos turgentes por el reciente roce de tu lengua húmeda
Me pedís a gritos que lo diga, que lo jure…puedo escucharlo retumbar en mi cabeza taladrando mis neuronas agrietadas de tanto amarte. Sin embargo el placer puede más que mi cerebro, el néctar entre mis piernas escribe las letras que tus oídos necesitan encontrar, mientras abandona mi cuerpo untando tu sexo que me penetra más allá de las entrañas, en el sitio exacto en donde toda mi femenina existencia cobra sentido.
El éxtasis me invade, mis uñas se hunden en tu piel y mientras recito una y otra vez los gemidos inconsistentes que provocan tus manos solo puedo asegurarte algo…Existo

sábado, 5 de febrero de 2011




Puede


Quizás la lluvia caiga en Buenos Aires

Talvez encalle un barco en altamar,

O se mueran las hojas en verano

Del ciruelo de tu patio de atrás.


Quizás dejen de brillar las estrellas

Talvez el viento deje de soplar,

O se arrastren las aves en el cielo

Y remonten vuelo al caminar.


Quizás amanezca un lunes en la tarde

Talvez sean mudas las musas al cantar,

O florezcan en otoño las glicinas

Y sus raíces arraiguen en el mar.


Quizás pasen mil años de este día

Talvez el tiempo se detenga en el andar,

O dibujen en tu piel surcos de vida

Los minutos del reloj de tu portal.


Mas las noches sin luna en que provocas

Los gemidos de mi voz a tu compás,

Esos mismos que nacen de tus manos

Esos, vida mía...nunca morirán.

miércoles, 12 de enero de 2011


Soneto de mí

Si mi boca dibuja una sonrisa
que no refleja la forma de mi alma,
si mi calma desgasta las lágrimas
que trazan de mis labios las palabras...

Cómo el viento amontona los ocasos
cual dos gotas de rocío en la mañana,
ha de ser mi canto adormecido
la calandria posada en tu ventana.

Las fronteras de mi mundo son tus ojos claros.
Las farolas de mi noche negra son tus manos.
Los jirones de mi dicha son apenas ratos.

Te presiento amado mío en mi voraz desierto.
Te deleito corazón en mi presente incierto.
Y te pierdo cada día en que sin ti despierto.

viernes, 31 de diciembre de 2010


“Pesada lápida sobre mis parpados,
cenizas en mis ojos y el azul antiguo,
el abra del azur y la oración
en lo abierto definitivamente cerrado
de los túneles del insomnio
donde las ratas danzan su ritual de pestes
y exterminio. El viento que antiguamente
me abría al infinito, las manos espejos
de las aguas más claras y profundas,
la piel de aquel que amé en sueños,
todo enterrado bajo la pesada máquina
de la muerte que aún pasea en
las silenciosas calles de la soledad
a las que nos condenó amarnos…”

jueves, 23 de diciembre de 2010


Quiero que me lleves
por dulces caminos
que mi piel encuentre
excusa o motivo.

Que me sofoques
que me enciendas,
que me desees
y me tengas.

Que me saborees
que me vuelvas loca,
quiero derramarme
muy suave en tu boca.

Quiero que tu lengua
sutil, pervertida,
invente un camino
de saliva vertida.

Quiero que me mires
de esa forma loca,
que me beses los labios
y ser quien te toca.

Quiero que muy fuerte
abraces mi espalda,
que derrames tu escencia
en cada bocanada.

Quiero que me sientas
asida a tu cuerpo,
que consumas mis sentidos
y aceleres mis latidos.

Quiero que tu aroma
me lleve prendida
como loba en celo
que gime y transpira.

Quiero que esta noche
no me trates suave
y quiero ser la puta
que goza y te lame.

Quiero que me hagas
todo lo que quieras,
que me faltes el respeto
y que todo lo veas.

Quiero que te sientas
perdido y loco
por que tú me tienes
como ningún otro.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Proclamo pronombre propio





Provoca mi proyecto la tuya protuberancia pronta

Que penetra mi pretil con precisión perfecta.

Produces pragmáticos programas en mi pronta prisa

Que proclama mi protalo con premura prima.

Y profanas mi presencia con la tuya divina

del premio primero de tus prontos prácticos.

Y premiso mi prosa con perfecta pruina

Y proverbio con prisa mi premura prona.

Probas mi prado con tu preámbulo primo

Y proteo tú eres en la premura prístina.

Provocador de mi pronaos y mis promesas prestas

Profusa practico mi protesta propia

Y propongo productos de profetas profundos.

Prefijas prensas en la premura pronta y provees

De primaveras a mi profecía profesa.

Practicas principios en tu provecta presencia

Y hallas prisas en mis pragmáticas probetas.

Y la presunta presura de mi presea primera

Que entrego con prisa a tu prez pronto.

Provee de prados a tus productos blancos

Mientras proyecta prismas en tus florecidos prunos

Y promete ser presa de tu privada prenda.